El acceso al empleo se constituyó como el principal motor de la reducción de la pobreza en Paraguay. Entre 2024 y 2025, más de 213.000 personas lograron salir de la pobreza, impulsadas principalmente por la mejora en sus ingresos laborales.
De acuerdo con datos analizados por el Ministerio de Trabajo, a través de su Dirección del Observatorio Laboral, a partir de la Encuesta Permanente de Hogares Continua 2025 del Instituto Nacional de Estadística (INE), los ingresos provenientes del trabajo explican el 65,4% de la reducción de la pobreza total en el último año. Este factor permitió mejorar las condiciones de vida de 139.354 paraguayos.
También incidieron en la reducción de la pobreza las transferencias públicas (Adulto Mayor, Tekoporã, Hambre Cero), que representaron el 22,4%; seguidas de las transferencias privadas, tales como las remesas y ayudas familiares del país (5,5%); y otros ingresos, como jubilación o pensión, intereses o dividendos, alquileres, etc. (6,6%).
“Estos datos son consistentes con la última medición de nuestro mercado laboral, donde solo en el último trimestre del 2025 sumamos 118.964 nuevos ocupados, avanzamos en la formalización con más de 79.000 ocupados formales no agrícolas y alcanzamos una tasa histórica de desocupación del 3,6%, porque la mejor política social es la generación empleo”, resaltó al respecto la ministra de Trabajo, Mónica Recalde.
Agregó que el dinamismo del mercado laboral y su impacto directo en los ingresos de los hogares, posiciona al empleo como una de las herramientas más efectivas de política pública para reducir la pobreza. En tal sentido, señaló la importancia de seguir impulsando acciones orientadas a la capacitación de la fuerza de trabajo, el acceso al empleo y la formalización laboral.
“El empleo no solo mejora los ingresos, también dignifica a las personas y fortalece su empoderamiento, especialmente de jóvenes y mujeres, quienes hoy lideran el acceso a nuevas oportunidades laborales en nuestro país”, puntualizó.
El informe del INE evidencia una caída significativa en la incidencia de la pobreza total, que pasó del 19,6% en 2024 (1.198.000 personas) al 16% en 2025 (985.126 personas), lo que representa una disminución de 3,6 puntos porcentuales.

